TEXTOS

Provoke Culture: Sam Kirk

By May 9, 2019 No Comments

¿Cómo poder celebrar cultura en épocas de sobrevivencia? ¿Qué necesita una ciudad como Chicago, celebrar cultura o provocar cultura?

Publicado en Revista Contratiempo (Febrero 2016)

Chicago es una ciudad compleja. Por un lado puede ser una referencia sobre adaptación y convivencia entre sus distintos agentes minoritarios, mientras que por el otro, puede ser una zona violenta y agresiva, con glitches que desequilibran el balance político, económico y social. Nos encontramos en tiempos reaccionarios, donde o cuando algo ocurre se desata una reacción en cadena, las redes sociales abarcan y escandalizan el momento. Pero a la par existen temas silenciosos que afectan a muchos sin provocar reacciones masivas. Tal es caso de la pobreza, el rechazo y la falta de aceptación que desprenden la degradación humana – del cuerpo – y la ruptura de la necesidades básicas.

“Surviving the Times” es la exhibición más reciente de la artista, Sam Kirk, que incita dialogar y a estimular reacciones hacia una problemática latente que afecta a nuestros jóvenes LGBT en Chicago, y muy en particular a aquellos que pertenecen a minorías, el tráfico sexual. Existe una gran urgencia por conversar sobre la industria de sexo servicio y las razones por las cuales estos jóvenes han optado por esta opción como su último recurso de subsistencia.

Aunque existe un leve progreso en la recepción de comunidades latinas y afro-americanas hacia la comunidad LGBT, aun hay mucho por hacer, razón por la cual Kirk crea una serie, narrando historias reales y cotidianas bajo el rostro de distintos personajes solitarios, sin hogar, hambrientos, olvidados y de alguna manera violados en cuerpo y alma. El mensaje de su obra va destinada aquellos padres de estos y de muchos otros jóvenes que ahuyentan a sus hijos fuera de casa al no aceptar su orientación sexual. Por ejemplo, en Preserve their innocence, se retrata tristemente la ignorancia y el rechazo en casa; dar la espalda a un joven es empujarlo a las calles donde en la lucha por sobrevivir perderán su inocencia, ya sea por drogas o prostitución.

Sam Kirk creció en el sur de la ciudad, entre Pilsen y Little Village, identificándose como queer desde temprana edad. Su condición multirracial es una mezcla genética entre lo latino – puertorriqueña y mexicana – y lo europeo – alemán e irlandés. Dentro de sus vivencias, ella recuerda la lucha consigo misma al no poder encajar en su comunidad, siendo tan similar pero tan diferente a los demás, y tal vez fuese por identificarse como minoría dentro de una minoría. Pero el estar consiente sobre lo problemática que acechaba a su comunidad, la falta de aceptación y el rechazo a lo diferente, la llevo a incursionar en las artes plásticas; a alzar su voz por medio del arte, ¡a provocar cultura!

A demás, con versatilidad, Kirk entrelaza a cada uno de sus personajes en escenarios alusivos a la situación actual de la ciudad de Chicago, sobre tickets de tránsito. Desde su sistema de transporte, viviendas abandonadas, en venta y/o renovadas dejando en claro los altos niveles de desplazamiento urbano, gentrificación y personas sin hogar. Como medio, los tickets de tránsito que frecuentemente los ciudadanos del área de Chicago reciben como resultado de una infracción, una violación a la ley; Kirk juega con la esencia de este objeto anaranjado brillante, y plantea una señal de alerta, una violación hacia los derechos humanos de estos jóvenes.

Provoke Culture, es el lema que ha adoptado Kirk retando a su audiencia a lo ajeno, a lo distinto y a lo único. El espectro sobre el que dirige su trabajo es la fusión de su orígenes, a través de distintas generaciones cultivadas en Estados Unidos; entre lo que por herencia cultural le corresponde y aquella identidad creada por su contexto en el que se desenvolvió; a los atributos que le conciernen como parte de una sociedad, dentro de distintas comunidades y como individuo. Su auto-aceptación, el claro entendimiento y enfoque de su obra conectan directamente con la gente, trayendo consigo el mensaje de muchos, enriqueciendo los distintos matices de una nueva generación, para celebrar la identidad, para ¡celebrar cultura!

Leave a Reply